“Mafia” en el transporte

Socios y choferes de Uber respaldan a la empresa en su decisión de no registrarse ante la Dirección de Transporte del Estado (DTEY).

Ellos alegan que al hacerlo se limitará su servicio, además de que no consideran que Uber deba hacer esa gestión porque no ofrece un servicio público.

Ante la presión de varios líderes empresariales para que Uber se registre, los socios señalan que no es una medida totalmente injusta.

A su vez, dicen que no piensan emigrar a otras plataformas digitales, pues opinan que Uber es la mejor opción para trabajar y les ofrece varios beneficios. Añaden que esa empresa es la que mejor aceptación tiene ante la gente pese a la mala imagen que autoridades y los taxistas le atañen.

En días recientes informamos que Mario Can Marín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial en Yucatán, pidió un boicot ciudadano contra Uber porque se ve que no quiere trabajar bajo el marco legal. Además, invitó a los socios a que se cambien a otras plataformas que estén registradas ante la ley para evitar problemas con las autoridades.

Érik, quien no quiso dar apellidos por temor a represalias, comenta que él y un grupo de sus compañeros no piensan dejar la empresa porque ésta responde por ellos ante cualquier situación, ya sea robo, asalto o maltrato de los usuarios, entre otros.

Además, agrega que Uber tiene presencia en todo el mundo y mucha aceptación por parte de la gente.

El operador se dice de acuerdo con la decisión de Uber de no registrarse, ya que las autoridades le exigen muchas cosas que limitan el servicio, como tener cierto número de unidades y no cobrar en efectivo.

Asimismo, comenta, la empresa no debe registrarse porque es un servicio privado y no público. La gente pide el servicio y uno acude a la puerta de su hogar o donde éste se encuentre. Precisa que cada chofer está dado alto en Hacienda, paga impuestos y demás acciones legales.

Otro socio, quien no dijo su nombre por temor a represalias, dice que hasta ahora la “cacería de los taxistas y la Policía” no ha perjudicado la demanda, aunque algunos socios tienen cierto temor de que les quiten el auto.

“No es justo que a uno que quiere trabajar bien, sin molestar a nadie, le hagan estas cosas”, lamenta.

“Es una injusticia que a Uber les exijan tantas cosas, cuando a los taxis inseguros, viejos, con choferes golpeadores y que cobran más caro no les piden nada. Todo es una mafia”, apunta.

A los socios que los multen, la empresa paga por todo esto, añade.

Él y sus compañeros, resalta, seguirán trabajando en Uber y piden que los dejen en paz.(DIARIO DE YUCATAN)